SANTA MARIA TRONO DE SABIDURIA - PREPARACION PARA UNA BUENA CONFESION (Padre Wilson Salazar)

SANTA MARIA TRONO DE SABIDURIA

Jueves, 2016-12-08, 10:06 AM

Bienvenido(a) Huésped | RSS | Inicio | PREPARACION PARA UNA BUENA CONFESION (Padre Wilson Salazar) | Registrarse | Entrada

EXAMEN DE CONCIENCIA PADRE WILSON SALAZAR. "Ven a los brazos de tu Padre que te ama eternamente” "Dios mío, quiero amarte como te ama la Reina del Cielo, mamita María” Amor Divino para el corazón humano, Perdón Divino para el pecado humano. "No temas, que yo te he rescatado,  te he llamado por nombre, tú eres mío” "Misericordia Dios mío por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa,  lava del todo mi pecado, pues yo reconozco mi culpa”. Sal. 50 Dios mío, tú conoces mi pasado, mi presente, mi futuro.
Te reconozco como mi Dios, mi Señor, mi dueño, mi amo. ¡Señor, ten misericordia de mí que soy un pobre pecador! Vive con fe, amor, seriedad y sinceridad tu encuentro con Dios en el Santo Sacramento de la confesión. Dios es el Padre amoroso, déjate abrazar de la grandeza del perdón divino que te da la oportunidad de vivir su divino amor. Cuando te arrodillas ante la Divina Majestad de Dios, lo haces como un hijo pecador, arrepentido de haber ofendido su amor eterno; y cuando recibes el Santo  Perdón de su Corazón, te levantas como un santo hijo de Dios.

Vive la experiencia del Santo Sacramento de la Confesión, prepárate como hijo que necesita de su Padre Creador.


PREPARACIÓN PARA LA CONFESIÓN
(Pasos para hacer una buena confesión)

EXAMEN DE CONCIENCIA: Consiste en recordar todos los pecados que hemos cometido después de la última confesión válida.

ARREPENTIMIENTO: Consiste en sentir sincero dolor por haber ofendido a Dios y detestar el pecado.

Para alcanzar el arrepentimiento hay que pedírselo a Dios.

PROPÓSITO DE ENMIENDA: Consiste en decidirse firmemente a no volver a pecar, en estar dispuesto a evitar el pecado, cueste lo que cueste.

CONFESIÓN: Consiste en decirle al sacerdote todos los pecados que hemos descubierto al hacer conciencia. Esta confesión de los pecados debe ser:

SINCERA: Es decir, si engañar al sacerdote.

COMPLETA: Es decir, sin callarse ningún pecado grave. Para una confesión profunda y provechosa es necesario confesar todos los pecados recordados.

HUMILDE: Es decir, sin altanería ni arrogancia.

PRUDENTE: Es decir, que debemos usar palabras correctas y adecuadas, y no debemos nombrar y acusar a otras personas o descubrir pecados ajenos.

BREVE: Es decir, sin explicaciones innecesarias y sin mezclarse en otros asuntos.

SATISFACCIÓN DE OBRA: Consiste en cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote, con la intención de reparar los pecados cometidos. Es obligatorio cumplir la penitencia porque es parte del sacramento.

ORACIÓN PARA ANTES DE LA CONFESIÓN

Padre mío, tú conoces mi pasado: perdóname y santifícame.

Señor Jesús mío, tú conoces mi presente: perdóname y bendíceme.

Espíritu Santo mío, tú sabes lo que pasará en mi futuro: aumenta mi fe y dame fortaleza.

Señor, en el Corazón de María: lávame, límpiame, purifícame.

Yo confío en Tí

GUÍA PARA HACER EL EXAMEN DE CONCIENCIA

Te vas a confesar de acuerdo a la VERDAD DIVINA, a lo que Dios ha mandado y no de acuerdo con lo que piensa el mundo. Dios es el Creador, yo soy su creatura: DEBO OBEDECERLO.

a. ¿Deseo confesarme para luchar por mi santidad o por un simple cumplimiento?

b. ¿Por qué me voy a confesar?

c. ¿Cuánto tiempo hace que me confesé?

d. ¿Cumplí la penitencia que me impuso el sacerdote? Si no la cumplí ¿Por qué no lo hice?

e. ¿Me olvidé o callé algún pecado grave en mi última confesión? ¿Cuál?

f. ¿Tengo claro que está en juego mi vida… o Cielo o Infierno? PRIMER MANDAMIENTO: AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS. "NO TENDRÁS OTROS DIOSES FUERA DE MÍ” (EX. 20,3)

¿He amado a Dios sobre todas las personas y las cosas creadas?

¿He amado a otra persona más que a Dios?

¿He amado una cosa más que a Dios?

¿He idolatrado a alguien o a algo o a mí mismo?

¿He dudado de la existencia de Dios?

¿He tenido pensamientos malos en contra de Dios?

¿He sentido odio o rabia contra Dios?

¿He renegado alguna vez contra Dios?

¿He negado la existencia de Dios?

¿He puesto otras creencias por encima de Dios?

¿He sido falso o hipócrita en mi fe en Dios?

¿He amado más algún pecado por encima de Dios?

¿He invocado alguna vez al demonio?

¿He mencionado el nombre del demonio o de los demonios?

¿He hecho pacto con el demonio?

¿He creído en supersticiones, hechicerías y brujerías?

¿He consultado hechiceros, adivinos, brujos, yerbateros o chamanes?

¿He consultado médiums de José Gregorio Hernández?

¿He consultado horóscopos, naipes, taza de chocolates o cosas parecidas?

¿He usado riegos, sahumerios, talismanes o bebedizos?

¿He practicado el espiritismo?

¿He practicado la tabla guija?

¿Creo en agüeros?

¿Le he hecho brujería a alguna persona?

¿He usado maleficios contra alguna persona?

¿He hecho que otras personas crean en brujerías o cosas parecidas?

¿He despreciado a Dios, a la Santísima Virgen, a los Santos o las cosas santas?

¿Me he burlado de Dios, de la Virgen, de los Santos o de las cosas santas?

¿He dudado de la Sagrada Escritura como Palabra de Dios?

¿He dudado de la Santísima Virgen María, de su virginidad, maternidad, asunción o

Inmaculada concepción?

¿He dudado de la Iglesia Católica?

¿He creído que las sectas, movimientos o grupos religiosos son creados por Dios y

dan la Salvación?

¿He sido fiel a la fe católica?

¿Mi fe es seria, formada y orante?

¿Me he burlado de alguien por su fe?

¿He vivido mi fe de verdad?

¿He estado alguna vez en una secta?

¿Me he confesado mal alguna vez?

¿Me he dejado llevar por la propaganda de sectas evangélicas o por grupos o movimientos no cristianos o contrarios a la fe católica?

¿Me he avergonzado de mi fe?

¿Hago oración al acostarme o al levantarme? ¿Doy gracias a Dios por el alimento y por los beneficios que de él he recibido?

¿He adorado a personas o cosas?

¿He pronunciado el nombre de Dios sin respeto, es decir, con ira, burla o por juego?

¿He cumplido las promesas que le he hecho a Dios, a la Virgen y a los Santos?

¿He hecho de un pecado una forma de vida y no lucho contra el?

¿Pienso que pecado es lo que a mí me parece y no lo que Dios ha dicho?

¿Soy soberbio y he cuestionado los designios de Dios?

¿He escuchado o hecho chistes utilizando el nombre de Dios, de la Virgen, de los Santos de la Iglesia o su Jerarquía?

¿He causado que otras personas dejen de creer en Dios?

¿En mi hogar Dios es el más importante?

¿Me he sentido orgulloso de creer en Dios o me ha dado vergüenza de Él?

¿He sido orgulloso y sólo veo todo racionalmente?

¿He creído en Dios como Creador del Cielo y de la Tierra?

¿He creído que Dios es el Salvador de todo y vino al mundo por mí salvación?

¿He creído fielmente que el Espíritu Santo es Señor y dador de mi vida?

¿He creído en Dios Uno y Trino?

¿He creído en Dios como Principio y Fin de mi vida?

¿He buscado otros fines fuera de Dios?

¿He desconfiado de la Providencia Divina?

¿He dado a Dios el tiempo que se merece?

¿He creído más en el mal (demonio) que en Dios?

¿He justificado mis maldades ante Dios?

¿He dudado de la existencia del Cielo?

¿He dudado de la existencia del Purgatorio?

¿He dudado de la existencia del Infierno?

¿He dudado que el demonio y los demonios existan?

¿He dudado de la existencia de los ángeles?

¿He dudado del Poder de Dios sobre el mundo?

¿He invocado a Dios en los momentos de peligro?

¿He dicho palabras groseras?


SEGUNDO MANDAMIENTO: NO JURAR SU SANTO NOMBRE EN VANO. "NO PRONUNCIARÁS EL NOMBRE DE YAHVÉ, TU DIOS, EN FALSO” (EX. 20, 7)

¿He adulado personas como lo máximo, más que Dios?

¿He considerado a alguna persona como imprescindible para mi vida?

¿He considerado alguna cosa como esencial para mi vida más que Dios?

¿He vivido de fantasías que me desvían de la verdad de Dios?

¿He creído en lo que los demás me han dicho mal sobre Dios?

¿He leído autores, libros o revistas que me dicen ideas contrarias a la verdad de Dios?

¿Me he dejado llevar por ideologías, hipótesis, ideas, filosofías que me han llevado a dudar de Dios?

¿He jurado en vano el Santo nombre de Dios, es decir, sin verdad, cuando he jurado lo que es falso o

prometido lo que tenía intención de cumplir sin justicia; cuando he jurado hacer una cosa mala, sin

necesidad; cuando he jurado por cosas que no son importantes?

¿He creído firmemente en el Poder de Dios?

¿He creído en filosofías, ideas, teorías, ideologías que niegan a Dios y su verdad?

¿He dudado de la Sagrada Escritura y he pensado que lo que dice son fábulas y fantasías?

¿He dudado de los mandamientos de Dios?

¿He dudado de la historicidad de la Sagrada Escritura?

¿Justifico ante Dios mis ideas y posturas?

¿Dios es lo más importante en mi vida o sólo lo busco cuando me conviene?

¿He adorado a Dios como mi único Señor?

¿He traicionado a Dios aceptando falsedades de las sectas?

¿He falseado el nombre de Dios por conveniencia?

¿He traicionado a Dios por lo que otros me dicen?

¿He guardado silencio cuando alguien ha hablado mal de Dios o de la Iglesia?

¿He defendido mi fe ante las críticas de los demás?

¿He pensado que todo viene por evolución sin la intervención de Dios?

¿He dudado que la Iglesia sea fundación del hombre y no de Dios?

¿He criticado a Dios por cosas malas que han pasado?

¿He blasfemado de Dios?

¿He sido hereje con mis posturas e ideas?

¿He dudado del Perdón de Dios?

¿Hablo de Dios sólo lo que me conviene? TERCER MANDAMIENTO: SANTIFICAR LAS FIESTAS. "BENDIJO YAHVÉ EL DÍA DEL SÁBADO Y LO SANTIFICÓ” (EX. 20,11B)

¿He ido a la Santa Misa con afanes, sin fe y sin deseo, sólo por ir?

¿Me he portado en la Iglesia con respeto y dignidad?

¿He dejado de asistir a la Santa Misa los domingos y las fiestas de precepto?

¿He dejado de asistir a la Santa Misa por ir a otros lugares o estar con otras personas?

¿Tengo otros dioses, es decir, cosas en las cuales me preocupo y confío más que en Dios, es decir, el dinero, la fama y el poder?

¿He trabajado sin necesidad los domingos y días de fiesta de precepto?

¿He cumplido mis deberes como Bautizado?

¿He cumplido mis deberes como Confirmado?

¿He visitado a los enfermos frecuentemente?

¿He sido fiel a mi Bautismo?

¿Me he comportado como hijo de Dios?

¿He dado testimonio de Dios?

¿He creído firmemente en la presencia de Dios en la Santa Misa?

¿He estado en la Santa Misa sin fe y con afanes?

¿He comulgado en estado de gracia o en pecado mortal?

¿He comulgado sin confesión?

¿He dejado de confesarme durante mucho tiempo?

¿He adorado a Dios en la Santa Eucaristía?

¿He criticado a los Sacerdotes y no he orado por ellos?

¿He vivido mi fe en la Iglesia y con radicalidad o sólo creo en lo que me conviene?

¿He sentido orgullo de ser cristiano o me ha dado vergüenza?

¿He frecuentado constantemente los Sacramentos o muy de vez en cuando?

¿He dedicado los domingos para orar o ni me acuerdo de Dios?

¿Dedico a Dios momentos suficientes de oración o casi nunca?

¿He sido consciente que mi fe debe acompañarse de mis obras?

¿Vivo esa fe todo el tiempo y hago todo con fe en Dios?

¿He sido frecuente en la fe o sólo de momentos?

¿He sido devoto de la Santísima Virgen y la venero con amor Verdadero?

¿He defendido a la Virgen María contra las herejías que hacen sobre Ella?

¿He invocado a los Santos del Cielo con devoción fiel?

¿He participado de fiestas mundanas donde se peca constantemente?

¿He ido a bailes, fiestas, espectáculos que uno contrarios a la fe en Dios?

¿He utilizado las fiestas de Dios, de la Virgen o de los Santos para diversiones y espectáculos mundanos?

¿He utilizado la Semana Santa para irme de paseo y vacaciones y no para orar?

¿He utilizado la navidad para fiestas mundanas y no para conmemorar en Nacimiento de Dios?

¿He celebrado mi cumpleaños con fiestas malsanas y borracheras?

¿He asistido a la Santa Misa y después me he ido a lugares de pecado?


CUARTO MANDAMIENTO: HONRAR A PADRE Y MADRE. "HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE” (EX. 20, 12A)

¿He amado, respetado y obedecido a mis padres?

¿He socorrido a mis padres en mis necesidades?

¿He sido buen hermano?

¿He amado a mis hijos?

¿He educado cristianamente a mis hijos?

¿He vigilado y corregido a mis hijos?

¿He dado buen ejemplo a mis hijos?

¿He llevado a mi familia a amar más a Dios?

¿He cumplido bien con mis deberes de estudiante?

¿He sido abusivo y autoritario con quienes dependen de mí?

¿He cumplido bien y fielmente con mis deberes como jefe de oficina, responsable de alguna actividad, empleado público o privado, obrero?

¿He pagado salario justo a mis trabajadores?

¿He tratado a mis trabajadores u obreros con respeto, bondad y consideración?

¿He obrado en todo de acuerdo con la justicia?

¿He contribuido a la construcción humana y espiritual en el barrio, pueblo o ciudad donde vivo?

¿He amado, honrado y contribuido al engrandecimiento prosperidad de mi patria?

¿He respetado y obedecido las leyes de mi país?

¿He pagado los impuestos públicos?

¿He votado a conciencia o por otros intereses?

¿Amo a la Iglesia Católica?

¿Amo, respeto y obedezco a los legítimos pastores de la Iglesia?

¿He sido traidor a la Iglesia?

¿He sido cobarde cuando he debido defender a la Iglesia?

¿He acogido las enseñanzas, leyes y orientaciones de la Iglesia?

¿He gritado, golpeado o insultado a mis padres o hermanos?

¿He pecado con mi familia en conversaciones o fiestas?

¿Me ha dado vergüenza hablar de Dios en mi familia?

¿No he perdonado a mis seres queridos por su pasado?

¿He dejado de hablar a mis padres o hermanos por peleas continuas?

¿No he orado con mi familia y no me gusta orar con ellos?

¿No he dialogado con mi familia cuando más lo necesitan?

¿He sentido ira u odio contra algún familiar?

¿Guardo odio o rencor contra algún familiar?

¿He abandonado a algún familiar que me necesita?

¿No he visitado a mis familiares que viven lejos?

¿No he vivido según la ley de Dios en mi hogar?

¿He vivido en unión libre?

¿He permitido la unión libre en alguno de mis familiares?

¿He sido alcahuete con los pecados de mi familia?

¿He dado malos consejos a mis familiares?

¿He dejado a Dios en sus Sacramentos por estar con mi familia?

¿He considerado a mi familia más importante que Dios?

¿Hay algún familiar con el cuál estoy disgustado desde hace mucho tiempo?

¿He perdido el tiempo con otras personas ajenas a mi familia?

¿Les he dado más amor a otras personas fuera de mi familia?

¿Les ayudo económicamente a mis padres si ellos lo necesitan?

¿He malgastado el dinero de mi familia en vicios o en cosas inoficiosas?

¿He sido negligente en llevar a los Sacramentos a mi familia?

¿He dado algún mal consejo a algún familiar?

¿He admitido la violencia de palabras o físicas en mi familia?

¿He incitado a algún familiar a abandonar la fe en Dios?

¿He incitado a algún familiar a que le haga daño a alguien?

¿He propagado odios, rencor, rabia y maldad en mi familia?


QUINTO MANDAMIENTO: "NO MATARÁS” (EX. 20, 13)

¿He deseado nunca haber nacido?

¿He deseado o pensado quitarme la vida?

¿He atentado contra la vida de los demás? ¿En qué forma?

¿He practicado el aborto? ¿Lo he solicitado o autorizado?

¿He aconsejado y ayudado a otros para que practiquen el aborto?

¿He asesinado a alguien?

¿He despreciado, odiado o guardado rencor a alguien?

¿He deseado vengarme?

¿He perdonado de corazón a los que me han ofendido?

¿He perjudicado a otros física o moralmente?

¿He golpeado, herido o torturado a alguien?

¿He practicado o colaborado con el secuestro, la extorsión o cualquier otra forma de violencia?

¿No he sabido contralar la ira o el mal genio?

¿He insultado o agraviado a otros?

¿He practicado o autorizado la esterilización, vasectomía, ligamiento de trompas,

extracción de la matriz, no con fines de curación sino para evitar los hijos?

¿Me he embriagado? ¿Soy un alcohólico?

¿He comido de gula?

¿He sido responsable al conducir vehículos? ¿He respetado las leyes de tránsito?

¿He sido consciente que poner en peligro la propia vida o la vida de los demás es pecado?

¿He cuidado de mi propia salud y de los que soy responsable?

¿He sido causa para que otros pequen?

¿He usado drogas alucinógenas o estupefacientes, marihuana, bazucó, cocaína, etc.?

¿He negociado con estas sustancias por ambición de dinero sin importarme la ruina física y espiritual de los demás?

¿He defendido en la medida de mis capacidades a los que son víctima de cualquier
injusticia?

¿Me he preocupado por el bien de la comunidad donde vivo, familia, oficina, conjunto, barrio, ciudad, pueblo o vereda?

¿He sido solidario con los demás en todo lo que favorece al bien común?

¿En mi trabajo, he sido honesto, responsable, serio?

¿He destruido la naturaleza, dañando los árboles, maltratando a los animales,

contaminando el agua, el aire y el medio ambiente?

¿He sentido alegría con la muerte de alguien?

¿He estado de acuerdo con los grupos al margen de la ley?

¿He menospreciado la vida?

¿He juzgado a Dios por darme la vida?

¿Soy pesimista con la vida?

¿No he querido luchar cada día?

¿Me desilusiono de la vida?

¿Soy impaciente y maldigo la vida?

¿He pronunciado palabras de muerte?

¿He mirado con desprecio a alguien?

¿He tenido miradas o palabras de odio hacia alguien?

¿He jurado hacerle daño a alguien?

¿He llevado a alguien a dañar su vida con mis consejos?

¿He dado malos consejos y le he hecho daño a alguien?

¿He estado de acuerdo con el aborto?

¿He estado de acuerdo con la Eutanasia?

¿He estado de acuerdo con la pena de muerte?

¿He maltratado a una persona física o moralmente?

¿He puesto en riesgo mi vida en algún momento, lugar o circunstancia?

¿No me he preocupado por las necesidades de los demás?

¿He dejado pasar el tiempo sin arrepentirme de mis pecados?

¿He deseado que los malos se mueran?

¿He dicho palabras de muerte o destrucción?

¿Me he metido con personas al margen de la ley?

¿He hecho alguna cosa mala contra alguien?

¿He acudido a los agentes del demonio para hacerle daño a alguien?

¿He sido una persona falsa e hipócrita?

¿He tenido pensamientos de muerte?

¿He tenido sentimientos de muerte y destrucción?

¿He orado por los que han muerto?

¿He orado por mis antepasados difuntos?

¿He orado por la iglesia purgante?

¿He amenazado de muerte a alguien?


SEXTO MANDAMIENTO: "NO COMETERÁS ADULTERIO” (EX. 20, 14)

¿He sido impuro de mente, de corazón o de cuerpo?

¿He consentido en pensamientos y deseos impuros?

¿He leído libros, revistas o cualquier literatura pornográfica?

¿He asistido a espectáculos pornográficos?

¿He asistido a casas de prostitución?

¿He cometido actos impuros de masturbación?

¿He cometido actos impuros con otras personas?

¿He sido adúltero, es decir, infiel a mi pareja?

¿He tenido relaciones sexuales antes del matrimonio?

¿He tenido relaciones homosexuales?

¿He tenido conversaciones impuras?

¿He presionado a otras personas para tener de ellas una relación sexual?

¿He inducido a prácticas sexuales a menores de edad o personas casadas?

¿Vivo en unión libre?

¿He sabido respetar mi cuerpo y el de los demás como templo del Espíritu Santo?

¿Me he valorado física y espiritualmente tal como soy? ¿Me quiero como soy?

¿He usado métodos artificiales de control de natalidad o métodos anticonceptivos?

¿Me esfuerzo por controlar mis pasiones e instintos?

¿Me esfuerzo por superar mis inclinaciones impuras?

¿No me esfuerzo por luchar contra la impureza que hay en mí?

¿He consentido la impureza como algo común y corriente?

¿He aconsejado malas inclinaciones a alguien?

¿He permitido en mi familia inclinaciones sexuales malsanas?

¿He visto películas pornográficas por los medios de comunicaciones?

¿He utilizado los medios de comunicación para cometer actos impuros?

¿He tenido miradas impuras?

¿He dicho a alguna persona palabras impuras o lujuriosas?

¿He tenido besos o caricias impuras con alguien?

¿Me he aprovechado de alguien afectivamente?

¿Me he dejado llevar por mis emociones?

¿Le he hecho daño a alguien emocionalmente?

¿He abusado de menores de edad sexualmente?

¿He tenido fantasías sexuales?

¿He dado escándalo a alguien con comportamientos sexuales degradantes?

¿He pensado que el sexo es algo normal y prioritario en la sociedad?

¿He estado de acuerdo con espectáculos de sexo?

¿He tenido relaciones sexuales con mi pareja en estado de embriaguez?

¿He estado con mi pareja en la intimidad sólo por placer y no por amor?

¿He comulgado en estado de impureza?

¿Nunca me he confesado de los pecados de impureza?

¿He considerado como normal los actos de impureza?

¿He estado de acuerdo con la homosexualidad y el lesbianismo?

¿He estado de acuerdo con las relaciones sexuales antes del matrimonio?

¿He practicado sexo oral, anal u otra aberración sexual?

¿He practicado sexo con animales?

¿He participado de orgías?

¿He practicado el transexualismo?

¿He estado de acuerdo con el transexualismo? SÉPTIMO MANDAMIENTO: "NO ROBARÁS” (EX. 20, 15)

¿He robado?

¿He devuelto lo que he robado?

¿He respetado las cosas de los demás?

¿He devuelto oportunamente lo que me han prestado?

¿He pagado las deudas?

¿He cobrado intereses de usura, es decir, mayores de los permitidos por la ley?

¿He especulado con los precios de los artículos?

¿He engañado a los demás en el pesote o medida de los artículos?

¿He despilfarrado el dinero en cosas innecesarias?

¿He sido avaro y ambicioso para el dinero y las cosas?

¿He usado indebidamente los dineros públicos?

¿He obtenido o tratado de obtener servicios públicos o privilegios abusivos mediante soborno?

¿He practicado el contrabando?

¿He reparado los daños que he causado?

¿He ejercido honestamente mi oficio?

¿He formado parte de grupos delictivos o formado parte de sus actividades?

¿He sido solidario y generoso en la medida de mis capacidades con XXXXX los pobres y necesitados?

¿He sabido compartir con los demás lo que soy y lo que tengo?

¿Le he robado a mi familia?

¿He pagado las deudas puntualmente?

¿He malgastado el dinero?

¿He sido responsable con mis obligaciones en el hogar?

¿He sido responsable con mis obligaciones en la sociedad?

¿He falsificado documentos oficiales del gobierno?

¿He hecho trampa con los servicios públicos?

¿He respetado a mis vecinos y sus posesiones?

¿He botado la comida de mi casa?

¿He robado en establecimientos públicos?

¿He engañado a alguien en los negocios?

¿He arruinado económicamente a alguien?

¿He sido un mal socio?

¿Me he aprovechado económicamente de alguien?

¿He hecho negocios sucios?

¿Me he aprovechado de la ingenuidad de alguien?

¿He sobornado a alguien?

¿He adulterado los precios en negocios?

¿He compartido algo robado con alguien?

¿He peleado con mi familia por la herencia de mis padres?

¿No ayudo en mi familia en sus necesidades económicas?

¿He gastado más de lo que necesito?

¿Nunca comparto mis bienes con otras personas?


OCTAVO MANDAMIENTO: NO MENTIR. "NO DARÁS FALSO TESTIMONIO CONTRA TU PRÓJIMO” (EX. 20, 16)

¿He pensado mal de alguien?

¿He perdonado de corazón?

¿He pedido perdón a quien he ofendido?

¿He mentido?

¿He calumniado?

¿He hablado mal de los demás?

¿He perjudicado a otros con mentiras o revelado algún secreto?

¿He sido hipócrita y falso?

¿He mentido o callado la verdad ante un juez o una autoridad competente?

¿He sido cómplice de algún delito?

¿He mentido ante las autoridades competentes?

¿Le he guardado una mentira a alguien?

¿Le he mentido a mi familia?

¿He mentido en mi trabajo?

¿He mentido en mi salud?

¿He comprometido a otras personas con mis mentiras?

¿He hecho decir mentiras a alguien?

¿Le he dañado la fama a alguna persona?

¿Me he dejado llevar por suposiciones?

¿He dejado que otros hablen mal de alguien?

¿He participado en calumnias contra alguien?

¿He difamado a alguien?

¿He permitido que otros difamen a alguna persona?

¿He hablado mal de mi familia?

¿He calumniado a alguien por beneficio personal?

¿He murmurado de los demás?

¿He mentido sobre mi fe?

¿He mentido durante una confesión?

¿Le he mentido a la Iglesia?

¿Le he mentido a Dios?

¿Me he mentido a mí mismo con mis fantasías?

¿Le he mentido a mi pareja?

¿Les he mentido a mis hijos?

¿He mentido continuamente?

¿Digo mentiras y no me doy cuenta de su gravedad?

¿No he defendido al oprimido?

¿No he dicho la verdad cuando debo decirlo?

¿He calumniado sin ningún escrúpulo?

¿He odiado si me calumnian?

¿Nunca he pedido perdón a alguien?

¿No he perdonado al que me ha pedido perdón?

¿Juzgo con ligereza a todos?

¿No perdono con facilidad a alguien?

¿Me he vengado de quien me ha fallado?

¿Nunca pido disculpas por mis faltas?

Noveno Mandamiento: No desear la mujer del prójimo. "No codiciarás la
mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo” (Ex. 20, 17b)

¿He aconsejado a alguien que no se case y viva en unión libre?

¿He aconsejado a alguien abandonar el matrimonio?

¿He codiciado la persona que no me corresponde?

¿He seducido a alguien?

¿He irrespetado a las mujeres?

¿He irrespetado a los hombres?

¿He hecho a alguien propuestas indecentes?

¿He hecho llamadas indecentes?

¿No soy responsable con mi hogar?

¿Estoy traicionando a mi pareja?

¿Le he hecho daño a alguien emocionalmente?

¿He dañado el hogar de alguien?

¿Les he dado malos consejos a mis amigos?

¿No soy sincero en mis relaciones con los demás?

¿He deseado no haberme casado?

¿He deseado tener otra pareja?

¿Le estoy mintiendo a alguien con mi relación?

¿No controlo mis afectos y sentimientos hacia los demás?

¿Traiciono a mi pareja con mis pensamientos?

¿Estoy siendo infiel o dañando mi hogar?

¿Le estoy alcahueteando a alguien traición a la pareja?

¿Soy falso y traiciono mi hogar?

¿Soy hipócrita en mi relación?

¿No he pedido perdón a mi pareja por serle infiel?

¿No me he arrepentido de mis infidelidades?

¿No controlo mis deseos de estar con personas que no debo?

¿He deseado ser infiel y busco las oportunidades?

Décimo Mandamiento: No desear los bienes ajenos. "No codiciarás la casa de tu prójimo” (Ex. 20, 17a)

¿He compartido con otros lo que tengo?

¿Tengo cosas guardadas que nunca utilizo y las podría dar a los pobres?

¿He sido avaro?

¿He sido envidioso?

¿He sido adulador por interés personal?

¿He fingido sentimientos que no tengo?

¿He cumplido la palabra empeñada? (Octavo mandamiento…?)

¿He sido perezoso?

¿He actuado contra mi conciencia por miedo o por hipocresía?

¿He renegado de mi cuerpo o de lo que soy, me da rabia conmigo mismo?

¿Les he deseado males a los ricos?

¿Desearía ser rico pero por orgullo y soberbia?

¿Nunca doy limosna a nadie?

¿Guardo lo que tengo y no lo comparto con nadie?

¿No aporto al hogar lo que debo aportar?

¿Hecho en cara lo que doy a mi familia?

¿Guardo las cosas y no permito que nadie las toque?

¿Critico a los que tienen pero no ayudo en nada?

¿He hecho trampa para obtener beneficios personales?

¿Malgasto lo que tengo inoficiosamente?

¿He sido acomodado y no contribuyo al bien común?

¿No cuido lo que tengo ni lo de los demás?

¿Gasto excesivamente y no ahorro para el futuro?

¿Me alegra cuando a alguien le va mal?

¿No cuido a mi familia por estar en lo que no me corresponde?

¿Soy descuidado con lo que tengo?

¿He considerado que el dinero es más importante que Dios?

¿He pensado que el dinero lo es todo?

¿He criticado a Dios por no tener dinero?

¿Malgasto el dinero en juegos de azar?

¿Me dedico a conseguir dinero y olvido a Dios?

¿Valoro más el dinero que a Dios y a mi familia?

¿Reniego de mis situaciones económicas?

¿Maldigo mi vida y mi situación social?

¿Nunca practico las Obras de Misericordia?

¿Nunca le ayudo a los pobres?

POR AMOR A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, PERDÓNANOS SEÑOR
DIOS TE HA CREADO, TE HA DADO LA VIDA Y ALGÚN DÍA VOLVERÁS A ÉL
¿CÓMO TE PRESENTARÁS EN SU PRESENCIA? Lee los capítulos 5, 6, 7 del Evangelio de San Mateo Capítulo 5
El Sermón del monte: Las bienaventuranzas
(Lc. 6. 20-23) 5:1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
5:2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5:5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
5:10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
La sal de la tierra
5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
La luz del mundo
5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
5:15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.
Jesús y la ley
5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
5:19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
5:20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Jesús y la ira
(Lc. 12. 57-59)
5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.
5:22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
5:23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,
5:24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
5:25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.
5:26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
Jesús y el adulterio
5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Jesús y el divorcio
5:31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.
5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Jesús y los juramentos
5:33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás,sino cumplirás al Señor tus juramentos.
5:34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
El amor hacia los enemigos
(Lc. 6. 27-36)
5:38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
5:39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
5:40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
5:41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vecon él dos.
5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
5:43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
5:46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfectoCapítulo 6
Jesús y la limosna 6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
6:4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús y la oración
(Lc. 11. 2-4)
6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
6:8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
6:9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
6:10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
6:11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
6:12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
6:13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
6:14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Jesús y el ayuno
6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,
6:18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Tesoros en el cielo
(Lc. 12. 32-34)
6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
La lámpara del cuerpo
(Lc. 11. 33-36)
6:22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
6:23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estaráen tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

Dios y las riquezas
6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
El afán y la ansiedad
(Lc. 12. 22-31)
6:25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
6:27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
6:28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
6:29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Capítulo 7
EL JUZGAR A LOS DEMÁS
(Lc. 6. 37-38, 41-42) 7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados.
7:2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
7:3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
7:4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
7:5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
7:6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.
La oración, y la regla de oro
(Lc. 11. 9-13; 6. 31)
7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
7:10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
7:12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
La puerta estrecha
(Lc. 13. 24)
7:13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;
7:14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Por sus frutos los conoceréis
(Lc. 6. 43-44)
7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis.
Nunca os conocí
(Lc. 13. 25-27)
7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Los dos cimientos
(Lc. 6. 46-49) 7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
7:28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
7:29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
DIOS TE AMA EN MARÍA
Con amor
Padre Wilson Hernán Salazar Hernández (J.C.E.M.) ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA CONFESIÓN

Padre mío, gracias por tanto amor al darme tu perdón y la fe para seguir mí  camino hacia Ti. Señor Jesús mío, gracias por amarme tanto, que tienes misericordia de mi pobre vida y me das otra oportunidad más de vivir en Ti.
Espíritu Santo mío, gracias por tu poder de perdón sobre mí, dándome la fuerza para seguir en mi lucha de cada día.
En el Corazón de María Santa, te ofrezco hoy y siempre mi vida, que Ella me guíe  en la santidad.
Oraciones de Amor MARÍA REINA DE LOS CORAZONES

Oh María Reina de los Corazones, que habéis sido concebida sin pecado, os elijo hoy por señora y dueña de esta casa y os pido por vuestra Inmaculada Concepción, os
dignéis preservarla de la peste, del fuego, del agua, del rayo, de los terremotos, de los ladrones, de los impíos, de los bombardeos y de los peligros de la guerra.

Bendecid y proteged las personas que habitan y viven en ella y concedednos la gracia de evitar el pecado y todas las desgracias y accidentes.

¡Oh María Reina de los Corazones, Llena nuestros corazones de amor para Papito Dios! (3 Veces).
PADRE, ME PONGO EN TUS MANOS

Padre, me pongo en tus manos, Tú eres mi Padre Creador, tómame y lléname de Ti, tómame y posee mi vida. Tú eres mi Padre y yo soy tu hijo, has en mí tú Santa
Voluntad, Tú me has creado en tu infinito amor, soy todo tuyo. Tú eres mi Dios, ven y lléname de Ti, tú eres mi Señor, dame tu presencia. Tú eres mi poderoso Señor,
tómame y poséeme Dios mío.
Has en mí lo que quieras, sea lo que fuere, por ello te doy las gracias, estoy dispuesto a todo. Lo acepto todo, con tal de que se cumpla tu voluntad en mí y en todas tus
criaturas. No deseo nada más Padre: has en mí, te lo ruego, tu Santa y Purísima Voluntad Te encomiendo mi alma, te la entrego con todo el amor de que soy capaz, porque te amo y necesito darme, ponerme en tus manos sin medida, con infinita confianza,  porque tú eres mi Padre. Padre mío, en el corazón de tu hija, Santa María, que tú y yo seamos uno.

Alabado sea el Padre, en su Hijo, por el Espíritu Santo. Amén. CONFIGURACION CON JESUCRISTO Señor Jesucristo Que tu presencia inunde todo mi ser y tu vida se marque a fuego en mis entrañas para que pueda yo caminar a la luz de tu existencia el pensar como tù piensas, sentir como tu sientes, orar como tu oras, amar como tu amas. Pueda yo como tù, preocuparme por los demás, ser sensible ante las dificultades de los demás, sacrificarme a mi mismo y ser a mi mismo aliento y esperanza para los demás. Pueda yo ser como tú sensible y misericordioso, paciente, manso y humilde, sincero y entregado, amoroso y comprensivo. Que ame a los niños con tu corazón, que ame a los jóvenes con tu amor, que ame a todos con todo tu ser. Que los que me vean te vean que los que me escuchen te escuchen que los que me abracen te abracen que los que me amen te amen, que sea yo transparencia de tu ser y de tu amor. Señor Jesús, que en el corazón de María seamos uno solo. Alabado sea el padre, en su hijo por el espíritu Santo. Amén. CONSAGRACON AL ESPIRITU SANTO Recibe ¡Oh Espíritu santo, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser que te hago en este día, para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza y todo el amor de mi corazón. Yo me abandono sin reservas a tus divinas operaciones y quiero ser siempre dócil a tus Santas inspiraciones. Espíritu Santo, toma mi mente y llénala de tu Sabiduría Celestial, toma mi corazón y llénalo de tu santa Pureza, toma mi cuerpo y llénalo de tu Divinidad, toma mis fuerzas y llénalas de tu Santidad, toma mi alma y llénala de tu amor, toma todo mi ser y poséelo, tú todo mi ser. ¡Oh Espíritu Santo! Dígnate formarme con María y en María según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador, Gloria al Hijo Redentor, Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén

Formulario de entrada

Búscar

Calendario

«  Diciembre 2016  »
LuMaMiJuViSaDo
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031

Archivo de entradas

Nuestra encuesta

Estimen mi sitio
Total respuestas: 8

Mini Chat

200

Estadísticas


Total en línea: 1
Invitados: 1
Usuarios: 0